Ardid
Antología poética
La obra de Teresa Calderón es, sin ninguna duda, una de las más importantes de la poesía chilena de los últimos cincuenta años. Su contribución a la lírica chilena ha significado una integración de diversas corrientes asumidas con propiedad y, más que eso, una relectura y reprocesamiento de las mismas en el seguro hallazgo de una voz propia y original. Así, encontramos al coloquialismo, al hermetismo, al humor, a la intertextualidad, a un intimismo reflexivo, a una pertenencia urbana, a una clara conciencia del género y a una asunción de la modernidad que han logrado construir un público lector de inusitada fidelidad y que han merecido el reconocimiento nacional e internacional de su poesía. (…)
Celebro su capacidad de transmutación, su ingenio libre y fresco, su meditada certeza en conseguir poemas que deslumbran y sorprenden pero que, a la vez, se conectan con su obra anterior y prometen una obra futura. Aquí no se encontrará a una autora epigonal y reiterativa, por el contrario, aquí he podido descubrir a una poeta renovada que revisita temas y obsesiones (lo erótico y lo amoroso, evidentemente, entre otros), pero que los y las observa (las vive, las escribe) desde un nuevo punto de vista: como si inaugurara su mirada, por primera vez, frente al mundo y frente a sí misma. (...)
Andrés Morales