Que lo visible no se vuelva invisible
Obra escogida
Sergio Sarmiento ha escrito, durante décadas, una poesía insobornable que denuncia los mecanismos a través de los cuales la sociedad domina y somete a quienes debiera proteger. Si bien el mundo descrito es de una fragilidad enorme, no teme mirar de frente el reflejo del vacío.
En una entrevista realizada por la revista Elipsis, el autor señala que en su poesía “intenta huir de lo hermético, de lo barroco, tratando de que lo visible no se vuelva invisible y no al revés, como sostienen aquellos poetas que —como escribió Nietzsche— enturbian las aguas para que parezcan más profundas”.
Sarmiento es el eslabón perdido de una larga tradición que se remonta a los poetas ácratas del siglo XIX y principios del XX. Una poesía que rehúye los malabarismos y la alquimia, que descree de las reflexiones metafísicas y se burla de la falsa oscuridad. Sarmiento viene de Pezoa Véliz, Parra, Lihn, del habla objetivista y un realismo mezcla de crítica social y desencanto. Todo tamizado por la voz de un escritor inconfundible. (Ricardo Herrera Alarcón)