Gevert-Nissen en Chile
Una estirpe de lucha y pasión con un sello singular en el deporte
Este libro es una travesía familiar narrada desde la memoria y el cuerpo, donde el deporte, la migración y el carácter se entrelazan como hilos de una misma herencia. A través de varias generaciones, el autor reconstruye la historia de una familia marcada por la disciplina alemana, la resiliencia chilena y una relación casi visceral con el esfuerzo físico y mental.
No es una crónica deportiva, aunque el atletismo, el voleibol y otras disciplinas atraviesan sus páginas como escenarios fundamentales de formación. Tampoco es solo una saga familiar: es un ejercicio de comprensión tardía, donde el pasado se revisita sin idealización ni reproche. Padres, abuelos, tíos y hermanos aparecen como figuras complejas, luminosas y contradictorias, moldeadas por su tiempo y sus propias batallas. El relato avanza entre gestas silenciosas, derrotas injustas, migraciones, enfermedades y aprendizajes que llegan siempre después.
La voz del narrador —íntima y reflexiva— observa con la distancia que dan los años y la cercanía que solo concede la sangre. Hay en estas páginas una meditación sobre la herencia, el carácter y la manera en que el amor se expresa más en los actos que en las palabras. El libro es también una cartografía interior de montañas, mares, canchas, pistas y oficinas donde se forjó una identidad. Al final, queda la certeza de que comprender la propia historia es otra forma de reconciliarse con el mundo.