Un niño como un jardín
Un niño y un jardín se parecen. En libertad, pueden ser salvajes. Sin embargo, es importante guiarlos para que crezcan saludables.
A través de un relato poético, esta metáfora nos invita a reflexionar sobre la pureza de la infancia, sobre el crecimiento y la libertad. Sobre el paso del tiempo.
Y nos recuerda que, aunque por momentos lo olvidemos, siempre habitará un niño en cada uno de nosotros.