De como llegué a ser gerente en Suiza - Parte 3
Enfrentando los conflictos clave con sabia compasión
Un estudiante universitario de ingeniería, chileno, crecido en Venezuela debido al exilio político de sus padres (expulsados por Pinochet de Chile), luego de muchos obstáculos, barreras, sacrificios, desafíos, adaptaciones, cambios y descubrimientos, logra conseguir un permiso “L” para trabajar en Suiza (es el permiso laboral que se renueva anualmente para extranjeros no europeos en la Confederación Helvética).
El joven ingeniero empieza a trabajar como un simple ingeniero-ténico extranjero, uno más, para una gran y pretigiosa multinacional suiza de ingeniería. Pasan años y el joven latinoamericano logra ser nombrado “jefe de equipo”.
Después de varios años asciende en la jerarquía de la empresa - no sin antes enfrentar serios conflictos y desafíos en lo profesoinal y personal - y se establece como “jefe de jefes”, al tener bajo su responsabilidad varios equipos con sus jefes de equipo, cuyo jefe es él. Logra estar al mando de un exitoso grupo de personas de distintas nacionalidads entre los cuales hay iraníes, mexicanos, griegos, alemanes, franceses y muchos suizos-alemanes.
En su objetivo de liderar su organización al éxito perdurable y robusto, él deberá reorganizar, despedir gente por distintas razones, promover personas, manejar las expectativas de otros, orientar a sus jefes de equipo, motivar a sus empleados y lograr resultados financieros excelentes para su empresa demostrando, al mismo tiempo, que “La disciplina no es enemiga del entusiasmo”.