Diógenes
Elías no está deprimido; simplemente está lúcido. Y eso, en el mundo moderno, se parece mucho a estar triste.
Atrapado en la rueda de hámster de los treinta años —un trabajo que no le importa, deudas que no terminan y relaciones que caducan como yogures—, Elías se ha convertido en un espectador cínico de su propia vida. Odia los lunes, desconfía de la gente que sonríe demasiado en Instagram y su única relación estable es con el insomnio.
Para él, la ciudad es una jungla de cemento hostil donde la felicidad es solo un eslogan publicitario.
Su plan es simple: sobrevivir al ruido de la ciudad sin volverse loco, atrincherado en su pequeño departamento y en su soledad blindada.
"Diógenes" es una colección de 30 viñetas de realismo sucio. Un manual de supervivencia para los que sospechan que la felicidad obligatoria es una estafa, pero que, en el fondo, todavía esperan encontrar algo de verdad entre tanta basura.
Una novela gráfica sin dibujos. Un manual de supervivencia para los que odian los manuales de autoayuda.