Doméstica
¿Cuántas vidas se han salvado cuando la mujer violentada decide por fin alzar la voz? ¿Cuántas vidas han quedado sin la posibilidad de testimoniar los daños colaterales que el papito también les infundió cuando este quebrantaba frente a sus narices la piel y la expresión de la madre?
Estas son algunas de las preguntas que me surgen luego de sumergirme en este libro dispuesto a modo de caudal fragmentado en la consciencia colectiva.