Inteligencia espiritual para el siglo XXI
La riqueza de esta obra maravillosa me recuerda a una gran feria colorida, perfumada por el olor de las frutas y los inciensos sagrados, llena de los alimentos que necesitamos para saciar el hambre de entendimiento. Si alguien pensó que la humanidad no tiene los recursos para salir de la peligrosa situación en la que se encuentra, leer esta obra le puede hacer sentir de otro modo. Las referencias que hacen falta para hacer el trabajo de sanación de la humanidad abundan en esta obra, con una diversidad sorprendente, como cuando habla la selva, con tantas voces tan diferentes, diciendo: “estamos vivos, y frente a la adversidad encontraremos la manera de seguir viviendo”. A la Fundación Hypatia le debemos un profundo agradecimiento por comprometerse a la tarea de devolverle el corazón a la inteligencia humana.
Arkan Lushwala, Cusco, Perú.