Permiso, gracias y perdón
Recuerdos, vivencias y confesiones de una vida
Hablar sobre nuestros ancestros es una tarea difícil para una persona común, dado que se requeriría la investigación de documentos cuya existencia, con alta probabilidad, se haya perdido en el tiempo. Por lo tanto, conocer y destacar algo sobre algún ancestro ya es relevante, aun cuando se trate de un hecho meramente anecdótico. Ahora bien, conocer sus sentimientos, alegrías y penas, llegar a la esencia de su ser, de su alma interior, parece una tarea imposible. ¿Cuántos momentos de su vida los llevaron a sonreír? ¿Cuántos momentos a llorar? ¿Cuántos momentos a servir a sus hermanos? ¿Cuánto amaron? ¿Con cuántas actitudes dañaron a otros? ¿Cuáles fueron sus pensamientos? Todo ello solo lo podemos intuir, ya que nosotros mismos hemos pasado por ellos.¶