Quise ser poesía
Aquí la poesía sangra, trabaja, bebe, ama y pierde. Se levanta desde campamentos olvidados, desde socavones, desde despedidas que no terminan nunca. Alguien que escribe porque no tiene otra forma de sostenerse en el mundo. No se trata de haber sido poeta, sino de haber vivido lo suficiente como para intentar serlo.