La batalla de San Tentorio
Todo pueblo pequeño es, en realidad, un país entero apretado.
San Tentorio tiene su alcalde, su iglesia, su radio, sus amores y sus
rumores. Tiene también lo que los pueblos suelen tener cuando uno los
mira de cerca: ambiciones desproporcionadas para su tamaño,
traiciones a media voz, decencias inesperadas, y un coro de vecinos
que sabe demasiado y dice apenas lo justo.
En esta obra, una elección municipal abre la puerta a una pregunta más
grande: qué hacemos con el poder cuando lo tenemos, y qué hacemos con
nosotros mismos cuando no.
Sátira y parábola, comedia y elegía, pasiones humanas: el retrato de un
lugar y de cualquier lugar.
Si nunca estuvo en San Tentorio, no se preocupe: probablemente vive
cerca.
O, ahora, sabrá el verdadero nombre de su ciudad.