Salitre Negro IV
Sangre de sal
LA GUERRA TERMINA DONDE EMPEZÓ: BAJO TIERRA.
La "Marea Roja" fue solo el principio. El Coronel Richter ha convertido la mina de Lebu en una Catedral de Vidrio, un motor metafísico diseñado para abrir un portal a la "Zona Cero" y borrar la humanidad para salvarla de la entropía.
El Capitán Varela y la tripulación del Fénix —ahora sin alas y a la fuga— tienen una última misión: transportar una Ojiva de Salitre Negro inestable desde el desierto de Atacama hasta el corazón del abismo para cerrar la puerta para siempre.
Perseguidos por los Húsares de la Muerte, escoltados por un ejército de muertos vivientes y con una alianza imposible entre espías soviéticos, británicos y un sindicato de mineras armadas con dinamita, el equipo deberá descender a la oscuridad final.
En este juego, la única forma de ganar es rompiendo el tablero.