Dos corazones tengo
Desde los bajos fondos de la ciudad natal y habitada, y en una suerte de réquiem, Roxana Miranda Rupailaf homenajea a sus muertos. Este pequeño libro -el primero en el que la poeta se aventura en la narrativa- reconstruye mediante anécdotas y retratos los antros de perdición rahuina, su amistad con Deysi, la compañera de curso que le legó la escritura; la memoria de su abuelo a través de la observación de una foto de carnet roída; o las frustraciones del Furia, el boxeador malo para los combos. "Dos corazones tengo, uno de vida y otro de muerte" es una canción mapuche williche que alude a la Shumpall y su corazón desdoblado, figura y voz predominante en la obra de Roxana.