Orientaciones para la interculturalidad
Del territorio a la sala de clases
En el escenario educativo actual, el abordaje de la diversidad cultural suele quedar relegado a un enfoque multiculturalista funcional: una celebración de la diversidad basada en efemérides, símbolos y folclorización, que pocas veces cuestiona las asimetrías de poder o las dinámicas territoriales. El libro Orientaciones para una interculturalidad crítica: del territorio a la sala de clases irrumpe en este debate con una postura clara y urgente: la interculturalidad no es un adorno curricular, sino una praxis política, territorial y pedagógica que transforma la cotidianidad del aula.
Fruto de un riguroso trabajo de investigación y vinculación con comunidades educativas de la Región de Los Lagos —con un diálogo cercano junto a escuelas locales y equipos directivos—, el autor logra tender un puente efectivo entre la discusión teórica sustantiva y la práctica docente concreta.