Santos Chávez: el paraíso perdido
Inmersa en la belleza ancestral de la cosmogonía mapuche, la obra del artista Santos Chávez está marcada por una genuina simplicidad que la vincula con lo natural y con lo sagrado. Pero entre sus cordilleras y lagos, entre sus campos y bosques, se esconde un mito que no tiene tiempo ni lugar: el Paraíso Perdido.
En este lúcido ensayo, Gonzalo Ilabaca nos revela la existencia de un paraíso simbólico al sur del mundo, habitado por arquetipos universales: la doncella, el guerrero, el héroe, el pastor, los amantes, todos ellos en íntima comunión con los volcanes y los bosques, los animales, la luna y las estrellas que rodearon la infancia mitificada del artista.
“Santos Chávez (el niño pastor de cabras) fue visitado por un mito”, nos dice Ilabaca, y al grabarlo en la madera el artista se convirtió en el guardián de ese mito, un paraíso ahistórico y perdido al que retornamos a través de su grandiosa y singular obra.