Ira, vergüenza, arrepentimiento
Un hombre cae de bruces en un páramo, con las manos aún ensangrentadas y la certeza de que lo hecho no tiene vuelta atrás. Desterrado por un juez sin rostro, recorre llanuras, mares y siglos cargando un hueco en el pecho que ningún camino logra llenar.
Con una prosa ritual y sombría, y acompañado de grabados que dialogan con el texto, Stockebrand explora por medio de figuras alegóricas qué somos después de sucesos irreparables. Así, una serpiente marina nacida de la furia, una mujer inalcanzable junto a un manantial y una caravana de sobrevivientes en la tierra de Nod nos obligan a mirarnos de frente. ¿Solo queda soportar el peso de lo que ha sucedido? ¿Puede alguien dejar de ser lo que hizo?