El cura que pude ser y no fui
Fue alumno del Colegio El Salvador, religioso y sacerdote Barnabita, profesor, vicerrector y rector en San Vicente de Tagua Tagua. Al cumplir treinta años de sacerdocio, Humberto Palma vuelve atrás para entender por qué dejó la Congregación Barnabita: a la casa de Germán Riesco 1926, al chiquillo que quiso ser cura y a esas agujas que alguien mueve y que, sin que uno lo advierta, cambian el rumbo de una vida.
El cura que pude ser y no fui es el relato honesto, tierno y a ratos irónico de una vocación vivida desde adentro: la fe, la amistad, las tensiones de la vida religiosa y la libertad de seguir creyendo. Unas memorias escritas en primera persona por alguien que descubrió, al terminarlas, que ninguna vida se escribe en singular.