Los atisbos de belleza
Valentina Sutter es la poeta de la comunión y la fiesta con nuestro paisaje y con los seres que habitan en él. Sus versos sobrevuelan, abrazan, bailan con nuestra “dulce patria” y convierten el nombrar en una fiesta.
La poeta y sus versos nos vuelven a ser niños, niños chilenos conectados con lo propio, contemplativos, alertas, sensitivos. Para pararnos ante una araucaria y poder decirle: nací para contemplarte / gigante de la madre tierra / mis raíces son como las tuyas. Versos para echar raíces otra vez y para volar, como águilas despiertas y deslumbradas ante la Belleza repartida de norte a sur.
Gracias, Valentina, por esta agua de cordillera chilena. Gracias por mantener viva la conversación con lo que es nuestro, y debemos cuidar, amar y nombrar. Tu nombrar poético es eso: cuidado y amor, Amor-Pasión por el Chile perdido y en tus versos, reencontrado.
Cristián Warnken
Llanquihue, otoño del 2025