Te nombró el silencio
El crimen de Juana Guajardo, la mujer fondeada
El 21 de febrero de 1983, el mar devolvió a Antofagasta el cuerpo de una mujer que se encontraba atado por la cintura a un pesado trozo de fierro, desnuda de torso, desfigurada por el agua y las heridas. Durante horas nadie supo quién era. La prensa la llamó la mujer fondeada.
Dos días después tendría un nombre: Juana Inés Guajardo Burgos, conocida por sus amigos como Juanita y convertida, durante los años en que iluminó la noche antofagastina, en Sandra Le Roi. Peluquera, madre, bailarina, mujer de la bohemia y trabajadora incansable, Juanita había conseguido construir una vida estable que conjugaba tijeras y espejos, y también plumas, brillos y escenarios.
Pero después de su muerte comenzaron a aparecer otras historias. La ciudad habló, la prensa especuló; los investigadores siguieron pistas que una y otra vez terminaron en callejones sin salida. Hubo testimonios contradictorios, documentos que desaparecieron y preguntas que nunca encontraron respuesta.
“Te nombró el silencio” no pretende inventar una verdad donde la justicia no pudo encontrarla. Justamente uno de los grandes logros de este libro es que no resuelve artificialmente el misterio, sino que documenta cómo el caso quedó sin autor ni cómplices. Bernardo Cienfuegos vuelve sobre expedientes, testimonios, archivos de prensa y memorias para reconstruir los últimos días de Juana y, al hacerlo, rescata también a la mujer que quedó sepultada bajo el morbo de su propia muerte.
Porque detrás de “la fondeada” hubo una mujer inteligente y soñadora, que amó, trabajó, crió a sus hijos, soñó y fue feliz. Esta es su historia y también la historia de una ciudad que, durante demasiado tiempo, prefirió callar.
Bernardo Cienfuegos, poeta y escritor antofagastino, profesor y magíster, es una voz profundamente vinculada a la memoria cultural del norte de Chile. En esta obra combina la sensibilidad del escritor con la mirada rigurosa de quien se niega a dejar que el tiempo borre aquello que alguna vez ocurrió. Su escritura devuelve humanidad a una mujer convertida en titular y transforma una investigación criminal inconclusa en un ejercicio de memoria.
“Te nombró el silencio” es un libro imprescindible porque vuelve a nombrar a Juana Guajardo, cuando todos los demás nombres, “la fondeada”, “la vedette”, “la peluquera”, “la mujer de la noche”, terminaron ocultándola.
Marce Mercado, gestora cultural